Premisas, permisos, promesas. Bienvenidos al juego. (Marzo'14)
¿Y si la ganas de escribir fueran más que las ganas de nada más? Contar, soñar, imaginar y llevarte conmigo cuando lo leas. Que fueras donde yo quisiera, que vieras lo que yo te mostrara con mis palabras. ¿No sería eso ser dueña de ti y tus sentidos, de tus deseos y voluntades? Borracha de poder. Mi lápiz, mi cetro. La barita con la que introducirme en tus pensamientos, anularlos e inundarte con los míos. Una idea maquiavélica, disfrazada por la consigna de que... te va a gustar... abrigada con una sonrisa amiga y confiada, que invita a abandonarse y confiar. Te tiendo la mano y no será hasta entonces cuando no te quede otra opción más que seguirme, venir y ver, sentir, eso que yo quiero y que tú aún no sabes si querrás. Y otra vez he decidido por ti. Subestimado el poder del grafito y la tinta. Una letra tras otra, una palabra tras otra, de aquella determinada manera, en concierto, harán que amanezcas en un desierto, que te bañe el sol de una playa tropical o te dese...