Hoy es uno de esos días...
Hoy es uno de esos días... ¡de lucidez! Sí... de esos en los que siento como una luz cálida. En paz. Tranquila. Baña todos mis pensamientos. El mar en el que hoy fluyen todas mis ideas y sentires. Hoy es uno de esos días en los que siento que... ¡desde el alma lo entiendo todo! Emocionada, titilan unas lágrimas a punto de deslizarse por mis mejillas a cada momento. La paz envuelve mi aliento, mi mirada, mis ganas, mis poros ¡y no depende de nada!. Me abraza dulcemente una luz parecida a la de un suave amanecer. Nace de mí una inmensa felicidad. Otras veces la había sentido, ¡creyendo siempre que era más grande que yo! ¡que me inundaba! ¡que me invadía!. Ahora sé que sin ser ajena, ilumina todo lo que soy... ¡Eterna! ¡Alargada, como la sombra de un ciprés! ¡Inmensa, como el mismo firmamento! Así me siento... aún siendo las cinco de la tarde... Como un dulce amanecer que se abraza a sí mismo y siente la vida. La acogedora sensación que salivan mis neuronas imaginando una hume...