"Trópico"

"...Aquel ecuatoriano de tres al cuarto, con cicatrices hasta en el cielo de la boca respira a tres centímetros de mí.

Sus pies distan de los míos, pero la inclinación desafiante de su cuerpo se materializa en un desagradable olor a alchohol que el tipo transpira y sube hasta mi nariz. Es pequeño, de poca envergadura, eso explica las marcas de lances anteriores.

Siento a través de la camisa un círculo de acero frío apoyado en mi estómago y eso paraliza todos mis músculos, aunque mi cabeza gira a mil revoluciones por microsegundo. Un cerebro que se desgrana en repasar mi vida, recordar a modo de flash momentos que pasan a cámara rápida y yo le digo que ahora no, no es el momento.
A la vez se desvive en encontrar cómo apartar el cañón, un golpe seco. Por dónde escapar, a la derecha hay un callejón que no sé dónde da a parar. Dónde hay más amenazas, este tipo no viene solo.

Me sudan las manos y el único movimiento que se puede apreciar desde el exterior es el dilatar y contraer de mis venas al apretar los puños. Tal vez los orificios de mi nariz en tensión, respirando intensamente, cogiendo el aire y expulsándolo con cierta presión añadida. Con la mirada busco respuestas, aunque sin perderlo de vista. No puedo dejarle entrever lo que estoy pensando.

Se acerca una patrulla de la policía por la calle, hay que disimular y el tipejo recupera una distancia prudencial. Me dispongo a caminar, chocan nuestros hombros. Al tipo le conviene disipar cualquier sospecha y no encuentro mejor ocasión para desaparecer entre el tumulto.

Morir allí en medio no era una opción, acompañarlo tampoco. Sigo caminando sudoroso, por el bochorno, la humedad y la tensión. Lo hago maldiciendo no haberle partido la cara en mil pedazos y demás improperios. Perder la vida, cada minuto que hace que acabó la situación, más increíble me parece que haya estado a punto de palmarla, de no contarlo, de no vivir el resto que me queda por vivir.

Empiezan a pasar por mi cabeza, ya no tanto cosas del pasado, si no cosas que sin haberme dado cuenta ya había imaginado, planeado e incluso deseado que pasasen..."

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